
Hace unos años estaba de viaje debido al curro y tenía que coger el Ave para Sevilla. Aquel día había empezado muy pronto para mí, a las 5:00 salía de Reus para estar a las 6:00 en el Prat y coger un avión a las 7:00 para estar a las 9:00 en Madrid en casa de un cliente. Os podéis imaginar después de la comida, llegar a Atocha, sacar el billete, esperar hasta el siguiente tren... estaba destrozado, cargando con la maleta, vestido de traje y corbata y sudando como Dino Meneghin en un partido contra Yugoslavia.
En esto que veo al lado de las palmeras está... ¡¡¡Lolo Sainz!!! No puede ser, me digo. ¡Lolo Sainz! Luego pienso, 'esto no es Santander ni Atocha la estación de la FEVE, así que es muy posible que si parece Lolo Sainz sea él'. Todo esto me pasa por la cabeza en unos 5 segundos. Como soy un pesado recalcitrante decido hacer lo que todo fan pesado decide hacer: ir a darle la chapa educadamente a Lolo Sainz. Voy para allá cargado con la maleta, sudando como un cochino y con la corbata apretándome más de lo normal y me presento: 'Disculpe, ¿es vd Lolo Sainz?' Lolo Sainz se da la vuelta, me mira, sonríe y educadamente me dice 'Si, soy yo'.

En ese momento me pasa algo que sólo me ha pasado otra vez en mi vida: la primera vez que vi tocar en directo a Brian May perdí el sentido de la realidad hasta el punto de tener vagos e incompetos recuerdos del momento, no sabiendo qué canción tocaba o quién estaba a mi lado en el concierto. Volviendo al tema de Lolo Sainz (no conviene abrir otros temas paralelos que petamos Matrix), estar hablando con un ídolo de mi juventud al que vi dirigir tantas veces al Real Madrid me produjo un cortocircuito. Así que sólo pude decir 'Pues nada, sólo quería saludarle porque soy un fan del basket y siempre he sido un gran admirador suyo' a lo que Lolo me respondió '¡Pues muchas gracias hombre!' y nos dimos la mano. Es ese momento cuando te das cuenta de que para terminar bien la cosa debe acabar ahí, pero a mí se me quedó cara de pantorta y me quedé mirando a Lolo y dije 'eeehhh... yo... recuerdo gratamente sus años del Madrid... del Joventut...
DEL UNICAJA...' Lolo me volvió a sonreir y me dijo educadamente 'Muchas gracias, hombre. Bueno, un placer, ¡hasta luego!'.

Cuando pasó el momento recuperé el sentido común (y la memoria) y me di cuenta de lo que había dicho. Quería hacerme muy pequeñito y desaparecer. Sigo al Real Madrid desde los años de Wayne Brabender (del que apenas tengo recuerdos) y había seguido la carrera de Lolo con cariño porque representaba el juego que había llevado al Madrid a aquellos títulos de los 80 y luego había sufrido cuando las cosas no le fueron tan bien en la selección, con aquel triple de Mike Smith en el Europeo del 97. Y ahí estaba yo, el gran fan, hablando con
LOLO SAINZ de su etapa en el
UNICAJA. Es hoy y todavía siento vergüenza.
Así que si algún día Lolo leyera esto le diría que gracias por ser tan amable conmigo como fue, que estaba muy cansado, que siento profundamente el error y que me costó mucho mantener la concentración debido a la admiración que le profeso. Y que gracias por aguantar a fans pesados como yo.
Clasicorros saludos!