Hola clasicorros. Repasando partidos míticos vamos a hablar hoy de la famosa final olímpica de Munihc 72, que enfrentó a la URSS con Estados Unidos. Antes de hablar del partido en sí me gustaría recordar que se vivían unos momentos sociales, económicos, políticos, culturales y hasta religiosos distintos a los de ahora. Época de guerra fría y de dos grandes bloques, democracia contra dictadura del proletariado, capitalismo contra socialismo, el bloque occidental contra el bloque más allá del telón de acero, 'In God we Trust' contra el ateísmo impuesto desde el estado...
En ese momento de la historia se llega a la final de baloncesto de los JJ.OO de Munich 72. USA vs URSS. El partido se jugaba a las 11:45 de la noche para que fuera retransmitida en américa. Desde el primer momento los soviéticos empezaron a demostrar que se sabían jugar, con ventajas cortas pero suficientes para llevar a remolque todo el partido a los estadounidenses. Sin embargo, a falta de tres segundos unos tiros libres de Doug Collins ponen el marcador 50-49 a favor de USA. El entrenador soviético había pedido un tiempo muerto, pero sus jugadores no lo enteraron y pusieron el balón en juego normalmente. Cuando la mesa consiguió parar el partido (con los americanos celebrando ya el oro) de los 3 segundos que había en los tiros libres ya sólo quedaba 1. Los soviéticos protestan, no sólo queda tiempo por jugar sino que faltan 2 segundos. Los colegiados no les dan la razón, mantienen que sólo se queda 1 segundo por jugar. El balón se pone en juego y se pierde, los americanos vuelven a celebrarlo.
El comisario de la FIBA por aquel entonces, el británico William Jones, baja de la grada a la mesa para ver qué ocurre. Tras ponerse al día, da la razón a los soviétivcos e indica a los comisarios de mesa y a los árbitros que se deben jugar 3 segundos con balón en posesión de la URSS. A los americanos la cosa les empieza a oler a chamusquina. Dejan, a regañadientes y entre protestas, su segunda celebración del oro para jugar los tres segundos que quedan. Sin embargo los americanos no creían que en esos 3 segundos los soviéticos pudieran hacer nada, saliendo a jugar a que pasara el tiempo para empezar la que esperaban que fuera su celebración definitiva. Aleksander Belov recibe un pase largo debajo de la canasta norteamericana y anota. Delirio soviético y protestas americanas. La primera derrota olímpica de la selección estadounidense de baloncesto se producía televisada en horario de máxima audiencia, en una final olímpica y contra la URSS, el archienemigo rojo.
USA presentó una protesta oficial. Los encargados de valorarla eran un italiano y un portorriqueño, que votaron a favor, y un húngaro, un cubano y un polaco que votaron en contra. Todos votaron más por indicaciones políticas que deportivas. Se desestimó por 3 votos en contra y 2 a favor gracias a que los votos del bloque soviético eran mayoría. Los americanos echaron sapos y culebras por la boca pero la decisión no se cambió.
A resultas de lo ocurrido los estadounidenses se reunieron para decidir qué iban a hacer. Decidieron no presentarse a la entrega de medallas por sentirse robados y amenazaron con con presentarse nunca más a unos JJ.OO. Las medallas de plata siguen a día de hoy en un banco de Laussana. 'Y allí seguirán para siempre, porque acordamos los integrantes del equipo que no las recogeríamos si no estábamos todos de acuerdo en hacerlo. Y os puedo asegurar que yo jamás iré a por la mía.' dijo Doug Collins en 1991. Se especuló con la posibilidad de incluir a Collins en el equipo olímpico de Barcelona 92 para recibir la medalla de oro en nombre de todo el equipo olímpico del 72, pero finalmente se deshechó la idea.
Os dejo con los momentos finales donde pasaron todas esas cosas. ¡Clasicorros saludos!
Draymond Green renueva con los Warriors
Hace 1 día
