lunes, 18 de enero de 2010

Dennis Nutt y el Real Madrid de la 89-90


Hola clasicorros. Real Madrid, temporada 89-90. Drazen Petrovic no está y Fernando Martín empieza la temporada con problemas de espalda que se irán haciendo más fuertes. La directiva blanca tiene muy complicado el fichaje de sus americanos porque, se fichase a quien se fichase, iba a estar por debajo de Petrovic (y de un Johnny Rodgers tratado injustamente). El principio de esa temporada fue especialmente malo para el Real Madrid. Las lesiones, los problemas y las críticas (el Madrid había hecho pruebas a Audie Norris un par de años antes, nada más llegar a España, y se le rechazó) hacían que al equipo le costara mantener un ritmo. George Karl era el entrenador del Real Madrid que iba a afrontar la temporada más dura de su historia.

Sinceramente no recuerdo muy bien si la pareja de americanos (de todos los que pasaron ese año por Madrid) iba a ser originalmente Ben McDonald y Dennis Nutt pero apostaría a que sí. McDonald provenía de los GS Warriors y era un alero tirador al estilo que tanto gustaba en el Madrid de la época. Dennis Nutt era un base blanco proveniente de la Texas Christian University con buen manejo de balón y mejor tiro (al estilo Mark Price) que iba a dirigir al equipo blanco de una manera más cerebral y ecuánime que Petrovic en lo que a reparto de balón se refiere. Pero los ya comentados problemas de lesiones empezaron a erosionar el equipo.

Así que tienen que fichar sustitutos y se da con Mike Anderson y Anthony Frederick que ocuparán el puesto de los lesionados hasta que estos se recuperen. Nutt sólo disputa algún partido suelto con el Real Madrid (creo recordar que amistoso) y sólo 4 partidos de liga y después se lesiona una rodilla de gravedad. Pero ese era el menor de los problemas de aquel Real Madrid que a las pocas semanas sufre la pérdida de Fernando Martín. Mike Anderson se hace con las riendas de un equipo tocado y lo hace bien. Ben McDonald juega apenas 10 partidos y le sustituye Anthony Frederick, que no es el clásico alero tirador. Acostumbrados a la excelencia de Petrovic y tras la muerte de Martín el equipo se tambalea y Anderson se salva de la quema puesto que la afición blanca está crucificando a Frederick y a Piculín Ortiz, a uno por su supuesta incapacidad anotadora (promedió cerca de 18 puntos por partido) y al otro por su tendencia a lanzar de lejos con sus 2,10 m.

George Karl es cortado por Ramón Mendoza. El Madrid va totalmente a la deriva y esa temporada no gana ningún título. Anderson destaca como un buen fichaje pero no se le tiene en cuenta para la temporada siguiente.

¿Qué hacer con el resto de extranjeros con contrato pero lesionados? Lo primero es cortar a Mike Anderson, eso se hace porque Dennis Nutt vuelve recuperado de su lesión. Nutt no llega a jugar ni un sólo partido de la nueva temporada 90-91 y Anderson se va para su casa. Anthony Fredercik no renueva (posteriomente encontraría acomodo en la NBA y Europa y fallecería de un ataque al corazón en 2003) y McDonald tiene también después carrera ACB y europea.

Se elige a Wayne Brabender para dirigir el nuevo proyecto madridista y se quiere acabar con el poderío azulgrana. Dos nombres sonaban por encima de los demás: Norris y Kukoc. Como esos fichajes eran imposibles se ficha al Anti-Norris (Stanley Roberts) y al Kukoc negro (Carl Herrera). Herrera, jugador de mucho talento y gran potencial, está lesionado pero se confía en su recuperación así que pese a todo se apuesta por él y se consuma su fichaje. La recuperación se alarga (como ya era sabido) y comienza el tembleque en el Madrid ya que hay que decidir quién juega competición europea. Se decide no inscribir a Herrera porque se necesita algún refuerzo a corto plazo, pero ¿a quién llamamos a estas alturas de temporada con todos los equipos ya hechos? Se recupera el teléfono de Mike Anderson que hacía unas semanas había sido cortado por Dennis Nutt (todo esto sin que Nutt llegara a estrenarse esta temporada). Se le ofrece a Mike Anderson seguir un nuevo contrato pero sólo para jugar competición europea, cosa que acepta llegando el Madrid a la final contra la Clear Cantú de Pace Mannion y sufriendo Ignacio Pinedo (que había sustituido a Brabender) en ese partido el ataque que le sume en el coma que a los pocos meses le llevaría a la muerte.

Así que la historia de Dennis Nutt en el Madrid se resume en 4 partidos, una media de 10 puntos y una lesión grave. No aparecen más registros suyos en internet así que supongo que se retiró después de aquello, dando fin a una breve carrera en la que pasó por la CBA, la NBA y el Real Madrid. En la actualidad es entrenador del Coker College en Hartsville, Carolina del Sur. Tuve la oportunidad de verle jugar un par de las 4 veces que lo hizo y no era un mal jugador. Clásico base de corte blanco, fiable, con buena mano y mejor criterio pero lejos de la calidad de Mike Anderson. Os dejo este link de un partido de la temporada 89-90 que enfrenta al Real Madrid con el Caja de Ronda. Es especialmente recomendable porque se puede ver en el equipo malagueño a Joe Arlauckas, Rickey Brown, Rafa Vecina y Jesús Lázaro entre otros. El link es este y gracias al uploader Fotojoven por compartirlo con todos: http://www.vagos.es/showthread.php?t=660764
¡Clasicorros saludos!

viernes, 15 de enero de 2010

Joe Kopicki


Hola clasicorros. Joe Kopicki fue al Cajabilbao lo que John Pinone a Estudiantes. Dada la cercanía de Cantabria y el País Vasco al final siempre juegas o conoces a gente y acabas trabando amistad y charlando de basket, que para mí es de lo que va todo esto. Durante esas tardes de verano después de los partidos solíamos acabar tomando algo en alguna terraza y mis amigos vascos me hablaban de La Casilla, del Cajabilbao, de que si en un entrenamiento le habían robado un balón a Aitor Zárate y de que si Joe Kopicki era un dios.

Joe Kopicki era un pívot de 2,06 y aproximadamente 110 kg de peso que salió de la universidad de Detroit Mercy. Fue elegido en la tercera ronda del draft de 1982 en la décima posición por los Hawks de Atlanta. A Kopicky no le llegan contratos para jugar en la NBA y es fichado por los Wisconsin Flyers de la CBA. En la temporada 83-84 se fijan en él los Washington Bullets y ficha a final de temporada jugando 7 partidos con ellos haciendo cerca de 4 puntos y 4 rebotes. La temporada siguiente continúa en los Bullets con estadísticas parecidas siendo en ambas un jugador de rotación. La temporada 84-85 es fichado por los Nuggets donde juega menos que en los Bullets y clava sus estadísticas anteriores nuevamente. Kopicki era un jugador con clase, cuerpo, fuerza, buen tiro, cabeza amueblada... y se da cuenta de que si ni siquiera con todos esos atributos ha encontrado un sitio en la NBA en 3 temporadas difícilmente lo vaya a lograr en un futuro, así que acepta la oferta del Treviso italiano y decide venirse a Europa en vez de quedarse en la CBA a esperar un nuevo contrato de la NBA.

En Treviso llega muy avanzada la temporada y sólo juega 10 partidos, pero consigue promediar 20 puntos y 9 rebotes. Al año siguiente llega al Cajabilbao y la pareja que forma junto con Darrell Lockhart revoluciona totalmente La Casilla. Kopicki lo hacía todo, anotaba de dentro, de tres, reboteaba, defendía, pasaba... promedia más de 24 puntos y más de 9 rebotes. Tras una temporada espectacular el Cajabilbao llega a playoffs y se enfrenta al Real Madrid (como hemos comentado en el post anterior). El Cajabilbao elimina al equipo blanco y La Casilla explota. Todos los chavales quieren llevar el número 15 de Kopicki en Bilbao, Kopicki se ha convertido en un líder para el equipo y en un icono del calibre de Zubizarreta (en aquella época) para la ciudad.



La temporada siguiente Kopicki mejora todavía más sus números hasta más de 25 puntos y 12 rebotes por partido. Lidera una vez más al Cajabilbao a playoffs, cayendo en esta ocasión contra Estudiantes.

En Bilbao sabían que tenían una joya entre manos y que era cuestión de tiempo que el todo poderoso baloncesto italiano se fijara en Kopicki. Así fue, el Auxilium Torino le fichó y Kopicki regresó a Italia para demostrar la clase que tenía. Allí estuvo tres temporadas promediando entre 20 y 25 puntos con más de 10 rebotes.

Pese a su éxito en Italia Kopicki retorna a Bilbao en la temporada 91-92. El Cajabilbao estaba descendido y había pensado en él para cubrir el hueco que había dejado otro grande de La Casilla, Mark Simpson. Así que Joe volvió a Bilbao pero el Joventut le fichó en la temporada siguiente buscando un tercer extranjero (fue la primera temporada del tercer extranjero) competente y de garantías a un precio razonable. Su aportación como jugador de rotación bajó considerablemente y ya no era la pieza clave en ataque que había sido en Bilbao y en Turín, pero aún así sigue siendo muy fiable a la hora de dar un descanso a Corny Thompson y Ferrán Martínez. Con el Joventut llega hasta la final de liga donde se cruzan con un temible Real Madrid liderado por Arvydas Sabonis (curiosamente enfrentándose a su sustituto en el Cajabilbao, Mark Simpson) y es utilizado como recurso para intentar parar al lituano. El Joventut planta cara pero la liga va para Madrid. Kopicki decide retirarse ese mismo año concluyendo una grandísima carrera como jugador FIBA.

Joe Kopicki fue el arquetipo de jugador americano que venía a marcar diferencias. Técnico, fuerte, con clase, con recursos, con tiro, profesional hasta la médula, dejó un gran sabor de boca en todas partes por donde pasó. Si alguno de vosotros va a ir a Bilbao a ver la Copa, preguntad a vuestro compañero de asiento (si es de Bilbao) que cómo se recuerda a Kopicki en Bilbao. ¡Clasicorros saludos!

jueves, 14 de enero de 2010

El caso de Larry Spriggs


Hola clasicorros. Muchos habréis oido hablar de Larry Spriggs y a los más jóvenes igual también les suena de oidas. Larry Spriggs, el gran fichaje del Real Madrid para la temporada 86-87 que acabó por ser la gran decepción del equipo. Pero ¿cómo se llegó a esa situación?

Larry Spriggs era un alero de 2,04 formado en la universidad de Howard. Fue elegido por los Houston Rockets en el draft de 1981 en la cuarta ronda con el número 12. Prueba en la liga de verano de los Rockets pero no convence y acaba jugando en la extinta CBA, más concretamente en los Rochester Zeniths donde es elegido rookie del año. Esto atrae de nuevo a los Rockets que le ofrecen el contrato que necesita para engancharse al tren de la NBA.

Sin embargo sólo juega 4 partidos y vuelve a la CBA, en este caso a los Albany Patroons pero después es fichado por los Bulls de Chicago donde juega otros 9 partidos. Spriggs no encuentra su sitio en la liga y pero en la tempora 83-84 ficha por los Lakers y encaja inmediatamente en el juego del equipo. Sprrigs era un alero alto, fuerte, zurdo y con un gran manejo de balón y visión de juego. Aquel equipo del showtime necesitaba jugadores que cuando dispusieran de minutos no cambiaran la filosofía del equipo (http://naismooth.blogspot.com/2009/07/aquellos-otros-tipos-iv.html) . Así que los Lakers le renuevan y repite temporada con los de Los Ángeles, con una media de 17 minutos por partido y algo más de 6 puntos, 3 rebotes y 2 asistencias. Llegan las finales contra los Celtics y los Lakers consiguen imponerse, ganando Spriggs su primer y único anillo.

La temporada siguiente continúa en los Lakers pero sólo disputa 43 partidos y empieza a pensar en su salto a Europa. Por aquel entonces el Real Madrid tenía como americanos a Wayne Robinson y Linton Townes (temporada 85-86) y Fernando (y Antonio) Martín estaba preparando su fichaje por los Trail Blazers (y por la universidad de Pepperdine respectivamente). Había ciertas dudas en el club madridista respecto a los americanos. Robinson, toda una institución en el equipo, se había destapado con unas declaraciones en las que criticaba duramente todo el entorno madridista, al propio Real Madrid y personalizando especialmente en Fernando Martín. Esas declaraciones (creo recordar que fue Sixto Miguel Serrano el autor de aquella entrevista) le acabaron por costar la renovación a Robinson. El caso de Townes fue distinto. Townes encajaba en la idea de tener un 3 alto con buen tiro tan del gusto de Lolo Sainz. Sin embargo y no se sabe muy bien porqué, se empezó a barajar la idea de suplir la ausencia de un gran jugador que lo había sido todo en España y que se iba a la NBA por un jugador que había ganado la NBA y que se venía para Europa: Martín por Spriggs. Esto suponía problemas de todo tipo, porque Martín era claramente más interior y Spriggs era más alero 'swingman'. Además fichar a Spriggs trastocaba la posible renovación de Townes, ¿o no?

La margarita se seguía deshojando y finalmente el difunto Mariano Jaquotot, director de la sección, tomó la decisión (supuestamente consensuada con Sainz): nos traemos al mediático Spriggs y nos buscamos un jugador interior porque, perdiendo a los Martín no podemos renovar a Townes y después de la rajada de Robinson tampoco le vamos a renovar. La prensa española se revoluciona, ¡un jugador que ha jugado con los Lakers el año pasado y ha ganado el anillo viene a España! Los barcelonistas decían que en los Lakers era una mera comparsa y los del Madrid decían que el propio Magic hablaba maravillas de Spriggs. El caso es que Spriggs llega a España y lo hace medio lesionado. Para el puesto de pívot el Madrid ficha a Brad Branson procedente de la Lega, pero también con muchos problemas porque su ex-equipo no le concedía el transfer.

Cuando empieza la liga Spriggs se pierde varios partidos debido a su lesión y Branson destaca: por lo menos se había acertado con el pívot. Spriggs sigue levantando una espectación mediática enorme pero cuando regresa no es capaz de encontrar su sitio en la pista. Los medios especializados le critican porque no tiene tiro para suplir a Townes, pero eso era algo que ya se sabía antes de ficharlo... Corbalán hace lo posible por integrar al americano en el engranaje madridista pero Spriggs no se adapta ni dentro ni fuera de la pista. Spriggs cuaja buenas actuaciones pero no acaba de convencer al igual que el propio Real Madrid, que se ve con pocas opciones para llevarse algún título importante.

En la Copa de Europa el Madrid llega a la liguilla semifinal, pero no pasa de ahí. En casa llegan los playoffs y el Madrid es eliminado por el Cajabilbao del mítico Joe Kopicki y las críticas caen ya por todas partes. Aunque la crítica generalizada a Spriggs era 'es un paquete' la realidad era bien distinta (promedió más de 20 puntos y 5 rebotes por partido). ¿Porqué la afición tenía esa imagen de él? En primer lugar por su estado físico que le hizo perderse un montón de partidos y mermar su rendimiento. En segundo lugar porque cuando se fichaba a un americano en Europa en los 80 era para sacar los partidos adelante y marcar las diferencias y, si era un anotador excelso, mejor que mejor. En tercer lugar porque nunca se adaptó ni a la forma de jugar del Real Madrid ni a España, ya que ese era su primer año fuera de USA.

¿Tan malo era Spriggs? ¿Quién tuvo la culpa de lo que pasó? Larry Spriggs era un jugador capaz de correr la pista, de jugar de espaldas a canasta, de tirar de media distancia y de botar y pasar casi como si fuera un base. Hacía todo eso bien pero no destacaba por nada en particular. Eso le valió una larga carrera en Europa y el baloncesto FIBA (Gravelines, Fabriano Basket, Montpellier, O.I. Venado Tuerto y Oyak Renault) jugando hasta la temporada 95-96. En Italia promedió casi 20 puntos y más de 6 rebotes. En España Spriggs venía como un jugador de otro mundo que iba a marcar diferencias y en realidad era un jugador para hacer su labor y mejorar al resto. Se le acomodó al puesto de Linton Townes, que era un tirador puro, y al final como se encontró mejor fue al poste y corriendo ya que no era un tirador (lo curioso es que sus porcentajes de T3 acabaron cerca del 40%). Si a eso le sumamos la derrota frente al Cajabilbao... estaba claro que Spriggs no renovaría.

Muchos colegas suyos le defendieron en su momento. John Pinone decía que el Madrid no sabía utilizarle, que no conseguían jugar con él en condiciones de ventaja al poste. Sin embargo Larry Spriggs pasará a la historia del baloncesto español como el primer 'mediático con anillo' que fracasa. De manera bastante injusta, eso también es verdad. ¡Clasicorros saludos!

lunes, 11 de enero de 2010

Aquella Copa del Estu

Hola clasicorros. Como todos sabéis Estudiantes ha logrado clasificarse para la Copa del Rey, así que me ha parecido un buen momento para recordar su segunda Copa del Rey. Era Febrero de 1992 y la Copa del Rey se celebraba en Granada. Los cuartos de final siempre han deparado cruces que han echado chispas y hace 17 años no fue una excepción. El CAI Zaragoza (líder del grupo impar y de la liga empatado con el Montigalá Joventut) se enfrentaba al Taugrés. El Joventut se enfrentaba al Valvi Girona, el Estudiantes Caja Postal al Real Madrid Asegurator y el F.C. Barcelona se enfrentaba a la en principio cenicienta de la Copa que era el Elosúa León.

Cuartos de final
El CAI de los Arcega, Mike Anderson, Andreu y Murcia entre otros ganaba por 4 puntos al Taugrés de Pablito Laso, Carlos Dicenta, Chicho Sibilio, Joe Arlauckas, Ramón Rivas, Nicola, Abad... (87-83).



El Montigalá Joventut tenía una gran plantilla (los hermanos Jofresa, Villacampa, Pressley, Thompson, ... ) dirigida por Lolo Sáinz y era uno de los máximos aspirantes a todo aquella temporada. Sufrieron para ganar a los de Girona, pero lo hicieron por sólo 6 puntos (77-71).



Uno de los duelos más interesantes era el derby Estudiantes Caja Postal vs Real Madrid. Antúnez se enfrentaba a su ex-equipo. Si bien los de Magariños tenían una gran plantilla (Pablo Martínez, Herreros, Winslow, Pinone, Orenga, Aísa, Azofra, Alfonso Reyes y compañía dirigida por Miguel Ángel Martín (el Cura) ), el Real Madrid estaba viviendo toda una catársis. George Karl, que había empezado la temporada como entrenador, había dimitido en Enero debido a la errática marcha del equipo. El puesto se le ofreció a Clifford Luyk y el vestuario (Antúnez, Biriukov, Simpson, Brown, Martín, Llorente) reaccionó positivamente, enderezando el rumbo y empezando a ganar partidos. El partido fue muy intenso y en los últimos instantes el Estudiantes decidió la contienda por sólo 2 puntos, 82-80 con un decisivo Juan Aísa.

El Barcelona estaba dirigido por Bozidar Maljkovic y sufría en liga entre las lesiones y el poco acierto en el fichaje de sus extranjeros. Pese a todo, su excepcional bloque (tirando del carro Solozábal, Epi y Jiménez entre otros) conseguían ganar a un Elosúa León liderado por los Xavis (Fernández y Crespo) que había estado apunto de eliminar al Madrid elaño anterior. El resultado era de un apretado 67-62 para los azulgranas.



Semifinales
Se llegaba a las semifinales con un CAI-Barça por un lado y un Estudiantes-Joventut por el otro. Los de Zaragoza consiguieron vencer a los de Maljkovic gracias en gran medida a los hermanos Arcega (81-77) abriendo lo que serían las primeras críticas serias hacia la gestión deportiva de Maljkovic en el banquillo barcelonista. La sombra de Aíto era alargada y la relación de ambos técnicos era, como todos recordaréis, muy mala. Puede considerarse este el partido que empezó a erosionar a Maljkovic.

El Estudiantes se enfrentaba al Joventut y repetía final agónico, ganando por tan sólo 1 punto (78-77). El Joventut acabaría ganando aquella liga pero la Copa se le iba a escapar.



Final
El Estudiantes se enfrentaría en la final al CAI. El año anterior el Estu había perdido la final de Copa contra el Barça por sólo 2 puntos, pese al partidazo de Orenga. Por su parte el CAI venía de ganar la Copa contra el Joventut en el 90, tan sólo dos años antes, y con el amargor de no haber llegado a la final el año anterior habiéndose disputado la Copa en el Príncipe Felipe. Así que ambos equipos tenían motivos de sobra para ansiar ese título.



Puede decirse que ambos equipos reunían sus mejores plantillas de la época, si bien el CAI había tenido años anteriores mejores jugadores extranjeros (Mike Anderson era un valor seguro, pero no era capaz de las proezas anotadoras de Mark Davis) los hermanos Arcega habían dado otro paso más adelante asumiendo más protagonismo si cabe. La baja de Zapata, que se había ido al Barça, fue bien suplida por Murcia y para Andreu esa sería una de las mejores de su carrera ofensivamente hablando.

Una de las mejores y más emocionantes Copas del Rey que se recuerdan tuvo una final discreta en cuanto a acierto anotador, con victoria estudiantil por 61-56 pero no exenta de emoción. El Oso Pinone recogería el trofeo de MVP y el Estu se llevaba para el Ramiro de Maeztu su segunda Copa del Rey.



He buscado links de partidos de aquella Copa pero no he encontrado ninguno, si alguien sabe alguno y los postea actualizo el post porque insisto, fue una de las Copas más emocionantes que recuerdo. ¡Clasicorros saludos!

viernes, 8 de enero de 2010

Camisetas de basket ACB

Hola clasicorros. En primer lugar decir que esto es básicamente un post de autobombo, sirva como aviso para los que esperan un post al uso de Basket Retro.

Hace unos meses me encontré en una situación en la que el trabajo no me llenaba, ya no me tragaba las mentiras del jefe y empecé a preguntarme cómo sería trabajar para uno mismo. Le daba vueltas a la cabeza sobre cómo unir hobby con trabajo, ser mi propio jefe... Seguro que más de uno se ha encontrado en una situación similar. Así que me marché de la empresa en la que trabajaba como director comercial sin creerme del todo lo que estaba haciendo y dispuesto a crear mi propia empresa. Se puede decir que soy uno de esos muchos treintañeros que se han decidido a emprender en plena crisis, bien por falta de trabajo bien por falta de espectativas profesionales en su trabajo bien porque sentían que su trabajo no les llenaba completamente.

Huelga decir que esto ha supuesto para mí un planteamiento de vida totalmente distinto: tirarme al ruedo, invertir el dinero que tenía ahorrado, arriesgarme... sobre todo ahora, que un pequeño soldado raso Espartero está a punto de llegar a este mundo. En fin, vamos a ver cómo sale la aventura.

Deciros también que este post ha supuesto para mí un ejercicio de coraje ya que no sabía cómo enfocar el asunto sin que pareciera una 'vendida de moto', hoy que está tan de moda la publicidad en blogs, las redes sociales, el twitter, el tuenti, el facebook y un montón de cosas más que seguro que hay y que ni siquiera conozco. Como soy un tipo bastante directo lo haré sin rodeos: un colega bloggero, servidor, abre una tienda online de camisetas de baloncesto. Primero de camisetas españolas (ACB, LEB, selecciones...), más adelante toda Europa y más adelante quién sabe.

Así que os presento Camisetas de Basket .com. Todavía no están todas las camisetas que me gustaría pero con el paso de las semanas el número irá creciendo. Me sentiría honrado si en algún momento os pasárais por allí y echáis un ojo.



Y ahora voy a tomarme un zumo, no sabéis lo que me ha costado escribir este post... ¡Clasicorros saludos!

miércoles, 6 de enero de 2010

Chris Mullin


Hola clasicorros. Chris Mullin era un escolta-alero de 1,98 m que se formó en la universidad de St. John's. Antes de llegar a la NBA ya había ganado un oro olímpico derrotando a España en la final de los JJ.OO de L.A. 84, formando uno de los equipos americanos más impresionantes que jamás hayan jugado competición FIBA: Michael Jordan, Pat Ewing y Alvin Robertson entre otros. Los Knicks tenían la primera elección de ese año y se especulaba en la Gran Manzana si desde los despachos del Madison se atreverían a seleccionar al héroe local Mullin. Bernard King ya no estaba en el equipo, se necesitaba un nuevo jugador franquicia, no había un alero de calidad... El caso es que los Knicks no lo dudaron y seleccionaron a Patrick Ewing con el número 1 del draft y pusieron en él sus esperanzas para reconstruir el equipo.

Mullin cayó hasta la séptima elección y fue elegido por Golden State Warriors. Allí se adaptó al puesto de escolta y, pese a sufrir problemas físicos, lo hizo muy bien con medias de 14, 15 y 20 puntos por partido. Mullin llevaba el número 17 en honor a su ídolo de juventud John Havlicek pero las comparciones no serían con Havlicek sino con otro Celtic contemporáneo de Mullin, Larry Bird. Ambos blancos, lentos y con un físico poco apto para el baloncesto espectáculo pero que destacaban por un tiro mortal y un juego inteligente.

Sin embargo la vida de Chris no estaba encarrilada en Oakland. Mullin, bebedor empedernido desde sus tiempos de la universidad, empezó a sufrir el tener su vida en la costa Este y a unos compañeros de vestuario amigos de la fiesta. Así que pese a que en su segunda temporada los Warriors llegan a semifinales de conferencia y pierden con el eventual campeón (los Lakers), en la tercera temporada los problemas de drogas y alcohol aparecen en el vestuario. Chris Wasburn fue suspendido por el uso de sustancias prohibidas y Mullin estaba metido en graves problemas con el alcohol. Además se fueron Sleepy Floyd y Joe Barry Carroll y llegó un Ralph Sampson en el pronto ocaso de su carrera. Así que los Warriors despidieron a George Karl y empezaron a buscar técnico para hacer reconstruir el equipo.


Don Nelson llega al equipo y uno de sus primeros éxitos es convencer a Chris Mullin de que vaya a una clínica de desintoxicación. Mullin, de origen irlandés y cuyo padre y tío eran alcohólicos, forja desde entonces una relación con Nelson al que le considera su otro padre. 'De no ser por Nelson jamás hubiera arreglado mis problemas con el alcohol ya que básicamente desconocía que existía y eso bebía antes y después de los partidos' dijo Mullin. 'Así que ahora reconozco que soy un alcohólico y cada día que me levanto me miro al especjo y me digo que hoy tampoco voy a probar el alcohol'. Mullin se pierde 22 partidos pero regresa limpio y lidera a los Warriors en anotación total y logra una media de 20.2 puntos por partido, reconvertido de nuevo de escolta a su posición inicial de alero.

Nelson elige a Mitch Richmond en el draft del 88 y los Warriors empiezan a carburar. Manute Bol llega también al equipo y congenia inmediatamente con Mullin, empezando una amistad que dura hasta hoy. Durante la regular season los Warriors son considerados un equipo ligerito y de divertimento para los espectadores, debido principalmente al juego uptempo propuesto por Nelson. Manute Bol destaca sorprendentemente como un 'clutch player' desde más allá del arco de tres puntos, ganando varios partidos con sus tiros y acentuando la fama de equipo heterodoxo de estos Warriors. El peso anotador recae nuevamente sobre Mullin, líder absoluto ya de los Warriors con 26.5 puntos por partido. Desde Rick Barry y Wilt Chamberlain nadie había tenido cifras parecidas en Golden State.

Llegados los playoffs, los Warriors dejan de ser ese equipo simpático y empieza a ser un auténtico problema para sus rivales. Barren a los Jazz de Malone y Stockton y son eliminados en semifinal de conferencia por los Suns de KJ, Chambers y compañía.

Al año siguiente se elige en el draft a Tim Hardaway ('submarino atómico de bolsillo' según Ramón Trecet) y los Warriors empiezan a tener aspiraciones muy reales. Richmond demuestra ser un más que capaz anotador con medias de más de 20 por partido y Mullin supera los 25. Llega al equipo también Sarunas Marciulonis y los Warriors completan el backcourt más impresionante que se recuerde (contando a Mullin como escolta-alero). Pero la falta de músculo interior condena a los Warriors, que no alcanzan los playoffs.



En la temporada siguiente los Warriors dan la campanada liderados una véz más por Mullin, que consigue un nivel estelar en su juego alcanzando casi los 26 puntos de media por partido con porcentajes superiores al 50%. Los Warriors derrotan a los S.A. Spurs de David Robinson a base de inteligencia táctica de Nelson (colocaba a Tom Tolbert de base para sacar a Robinson de la zona) y a la mortal velocidad y precisión del trío Run TMC (Tim, Mitch y Chris). En la siguiente ronda son derrotados por los Lakers que serían finalistas ese año.

La temporada 91-92 es el principio del fin. Los problemas interiores de los Warriors provocan un inexplicable cambio: mandar a Richmond a Sacramente a cambio de Billy Owens. Owens se suponía que era un 2,10 con el dominio de balón y el tiro de un base. En realidad era un alero de 2,05 (con suerte) con una mano normalita, poco juego interior y un manejo de balón aceptable. Vía draft también llegan Chris Gatling y Victor Alexander, todo pensando en apuntalar la zona en los futuros playoffs donde se acabarían encontrando con unos sorprendentes Sonics. Mullin, probablemente el mejor alero de la liga aquella temporada, repitió el baloncesto que jugó la temporada pasada y fue nombrado miembro del mejor quinteto. Nada de eso sirvió cuando Shawn Kemp hizo un mate en la serie de playoffs contra los Sonics que retumbó en las cabezas de los Warriors y les dejó un mensaje claro: no podéis pararme. Los Sonics eliminan contra pronóstico a los Warriors. Ese verano Mullin se cuelga su segunda medalla olímpica en Barcelona.



Las lesiones hacen mella en los Warriors al año siguiente y en particular en Mullin, que no puede brillar a su nivel y el equipo no llega a playoffs pese a la incorporación de Letrell Sprewell. La temporada siguiente Chris Webber llega al equipo y Mullin sigue padeciendo de lesiones. Webber y Sprewell se enfrentan a Nelson lo que provoca el despido del entrenador y la suplencia de Mullin, que pese a sus problemas promedia 17 por partido. Los Warriors son barridos en primera ronda sumarialmente por los Suns de Sir Charles.

Los años avanzan y pese a los movimientos en el mercado de los Warriors su situación no mejora, en parte debido a las lesiones que asolan la plantilla año a año y que les hace ser considerados 'el pupas' de la liga. Mullin no consigue alcanzar el juego de pasadas campañas pero cercano a los 20 de promedio.

En la temporada 96-97 Mullin es enviado a Indiana, donde es entrenado por su ex-compañero en el Dream Team Larry Bird. Ya no es el jugador franquicia y se adapta perfectamente a su rol, que va cambiando de ser titular a sexto hombre en favor de Jalen Rose. Sus estadísticas sin embargo no se ven afectadas por la merma de minutos promediando 15 puntos en las tres temporadas que pasa en Indiana. Los Pacers alcanzan la final contra los Lakers cayendo 4-2 contra los Lakers.

Mullin regresa al año siguiente a Oakland para jugar una última temporada antes de retirarse.

De todos los grandes tiradores que ha visto el que escribe, nadie como al Chris Mullin de las temporadas 90-91 y 91-92. Apenas necesitaba tiros para llegar a medias escalofriantes. En esas dos temporadas cada vez que Mullin recibía abierto era canasta segura, con el defensor encima de él o no. Dennis Rodman dijo 'piensas que estás defendiéndole bien hasta que en el descanso el asistente te dice que lleva 20 puntos... entonces te das cuenta de que lo único que puedes hacer es evitar que reciba'. Además Mullin fue un aceptable reboteador y un pasador inteligente aprovechando los dobles marcajes.

1 vez en el primer equipo de la liga, 2 veces en el segundo, 1 vez en el tercero, 5 veces allstar, 2 medallas olímpicas... extrañamente su número 17 no ha sido retirado por los Warriors, injustamente bajo mi punto de vista. ¿Alguien podría llenar esa camiseta como lo hizo Chris Mullin? Os dejo con un vídeo recopilatorio de Mullin, ¡clasicorro saludos!

lunes, 4 de enero de 2010

La anécdota de Oscar Robertson, Kareem Abdul Jabbar y Hubie Brown

Hola clasicorros. Allá por la temporada 70-71 Hubie Brown era asistente en los Bucks de Milwaukee. Se disputaba un partido entre los Knicks y los Bucks. Estos últimos piden un tiempo muerto y, con el tiempo muerto agotado y los jugadores volviendo a la cancha, Kareem Abdul Jabbar (entonces todavía era Lew Alcindor) se gira al banquillo. Kareem se dirige a Hubie Brown y le dice:

- Hubbie, ¿pero al final quién tira a canasta?

Oscar Robertson, que estaba al lado de Kareem, dice:

- ¿Qué importa quién tire? ¿Quién saca?

Hubie Brown echó un ojo a la jugada que habían diseñado y vio un caos ininteligible de líneas cruzándose, algunas rectas, otras curvas, algunas punteadas y otras contínuas. Entonces no se usaban pizarras, se usaba un bloc de papel. Hubie no desvela en el libro en el que cuenta la anécdota qué pasó finalmente, pero todos nos podemos suponer que aquella jugada no salió del todo bien.

Hay varias moralejas de la anécdota, pero lo más divertido es que esta historia permite una lectura y su opuesta al mismo tiempo. Por un lado podemos pensar que el baloncesto actual está muchísimo más profesionalizado que el de aquella época y que los entrenadores reparten playbooks a principio de temporada en los que se detallan con pelos y señales qué hacer cuando al árbitro se le desatan las zapatillas a falta de 5 segundos para terminar el primer cuarto. La lectura opuesta, que también es válida, es que muchas veces y pese al nivel de los jugadores, del entrenador y de la competición esto es un juego de personas contra personas y puede pasar de todo. Desde diseñar la jugada perfecta, que todo el mundo la ejecute correctamente, fallar y perder el partido a que la jugada sea horrible, nadie la haga y al final alguien anote dando por bueno lo anterior. El baloncesto tiene estas cosas. ¡Clasicorros saludos!